jueves, 28 de julio de 2011

Memoria


Odio tanto estas sensaciones, punzadas eléctricas de dolor desbaratan mi corazón, te quedaste atrapado en mi mente y es imposible en el ocaso el no recordar tu boca y mi boca, una pequeña mesa, una par de copas, tus ojos de cielo.


Contigo extravié los limites, ya no busco motivos no importan.
Ya nada me queda más que lanzarme al abismo hermoso de tus ojos, consumir la última dosis de mi vida, abrochar mis cordones y tan solo tenderme y divagar sumida por completo en ilusiones provisorias.


Esta noche es mágica, te veo,
no estas.
te encuentro,
desapareces.

¿Dónde estas?
Tanto quema la distancia que de a poco se calcinan mis huesos.
Se desvanece mi alma al no tenerte cerca,
es una hermosa victoria y un eterno
miedo el que estoy atando a mi espalda.
Se bien que me secare por dentro antes
de asumir que me muero por compartir mis alegrías y mis penas contigo esta vez.
Nadie supo explicarme por qué te quise tanto en noches nada lucidas
¿vodka?
¿anfetaminas?.



Regálame tu vida, la mía se quedo atrapada en los susurros del viento mientras corría y la lluvia me golpeaba intensa, ya nada pude rescatar de las manos del tirano, mi corazón dejó de latir y mi sangre escurrió por sus manos.
Solo eso me hace pensar que recordarte será actuar en vano.








No hay comentarios:

Publicar un comentario